Mini croquetas de pollo, una buena cena para los peques

Mini croquetas de pollo caseras

¡Buenas! Hoy os traigo esta receta tan tradicional, unas croquetas de pollo. Esta receta es ideal para poder aprovechar la carne que nos ha sobrado de algún puchero o pollo asado, así ahorrarnos algunos euros en la próxima cesta de la compra.

Además, estas minis croquetas de pollo son perfectas para los más pequeños, ya que, como todos sabemos, les encanta comer con sus propias manitas. Por ello, triunfaremos con estos pequeños comensales, no sólo por su sabor sino por su textura.

A partir de los 12 meses, los niños ya pueden comer lo mismo que nosotros, así que no tengáis miedo en prepararles esta receta, les encantará.

Ingredientes

  • 1 pechuga grande de pollo.
  • 1 pastilla de avecrem.
  • Agua.
  • 1 cebolla grande.
  • 3 cucharadas de harina.
  • Caldo de pollo o leche.
  • 1 huevo.
  • Pan rallado.
  • Aceite de oliva.

Preparación

Como os he dicho antes, esta receta se puede realizar aprovechando cualquier resto de carne de cualquiera de las comidas de carne que hagamos. Sin embargo, yo las he hecho con una pechuga que tenía congelada.

Primeramente, coceremos la pechuga de pollo junto con la pastilla de avecrem en una olla con agua a fuego lento durante unos 20 min. Cuando ésta se enfríe la reservaremos.

Mientras la pechuga se va cociendo lentamente picaremos la cebolla. Ésta picada debe de ser muy pequeña, para que así los niños no noten tropezones al masticarlas o al morderlas. Si no podéis hacerlo con el cuchillo, también lo podéis hacer con la picadora de la batidora.

Seguidamente, cogeremos la pechuga de pollo y la picaremos también mu pequeñita. Yo, particularmente, lo suele hacer con unas tijeras de cocina, pero si queréis también lo podéis picar con la picadora.

En una sartén, colocaremos un buen chorreón de aceite de oliva y añadiremos la cebolla. Cuando veamos que ésta esté doradita echaremos el pollo y mezclaremos bien. Pasados unos minutos, incorporaremos la harina y removeremos bien para cocinar ésta. Luego, agregamos el caldo o la leche a chorritos pequeños, hasta que veamos que se va haciendo una masa. Si nos pasamos con el líquido, podemos rectificarlo añadiendo más harina. Dejar enfriar.

Por último, cogeremos la masa y haremos la forma típica de las croquetas de pollo, las pasaremos por huevo y pan rallado y las freiremos. ¡Espero que gusten mucho a vuestros pequeños!.

Más información – Croquetas caseras de conejo

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