Carrilleras en hojaldre

Estas carrilleras son Es una receta muy, muy fácil… con la que quedaremos genial, aunque necesitamos una tarde tranquila porque es lento de hacer.

Las carrilleras son una comida de fin de semana perfecta. Podemos acompañar con ensalada, patatas o sólo con la salsa, porque está impresionante de todas formas. 

Es una receta muy, muy fácil… con la que quedaremos genial, aunque necesitamos una tarde tranquila porque es lento de hacer.

Una comida de fin de semana perfecta. Podemos acompañar con ensalada, patatas o sólo con la salsa, porque está impresionante de todas formas.

Ingredientes: 

– 400gr de carrillera ibérica
– 1 lámina de hojaldre
– 1 puerro
– 2 zanahorias
– 1 cebolla
– tomate triturado
– laurel
– mantequilla

Lo primero: preparar la carne. Nos la darán en trozos grandes, así está perfecta. Le vamos a quitar toda la grasilla posible (con un poquito de maña y un cuchillo bien afilado sale muy bien, o con unas tijeras). Guardamos la grasa que quitamos.

Una vez tenemos la carne limpia de grasa, la vamos a marcar antes de cocinarla con las verduras. Para esto, ponemos aceite bien caliente, echamos la grasa (para que le de más saborcillo) y vamos pasando la carne. Lo que queremos es que quede doradita por fuera, para que no se cueza, pero no es necesario tenerla mucho, sólo es vuelta y vuelta.

Hecho esto, la echamos en una olla con todas las verduras, una copa de vino y un par o tres de vasos de agua. Dejamos que se cocine todo cerca de una hora. Vamos a ir pinchando de vez en cuando la carne, para ir sintiendo cómo está de dura. Cuando esté blandita, estamos listos.

El caldo (o el caldo y las verduras todo batido, depende si queréis una salsa más o menos espesa) lo reservamos como salsa para echar después sobre los hojaldres.

Se desmenuza (si no no está terminada de hacer…) perfectamente. Simplemente pinchamos con un tenedor el trozo de carne, y con un cuchillo vamos desprendiendo las hebras de carne.

Cuando la tengamos, vamos a cortar muy pequeñitos los champiñones, los salteamos hasta que suelten todo el agua y los mezclamos con la carne desmenuzada.

Ponemos esta mezcla en moldes y dejamos que se enfríe. Con la grasilla que tiene la carne, quedarán -una vez frías- unos bloques perfectos para envolverlos en hojaldre.

Pues eso. Cuando estén fríos nuestros “bloquecillos” los metemos en hojaldre. Los pintamos con huevo (o no, no es imprescindible) y los metemos al horno, 160º hasta que estén doraditos. Servimos junto con la salsa.Tiene elaboración, ¡pero el resultado de veras que es impresionante! Llenan una barbaridad, con una o dos máximo estáis listos de papeles.

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