Siempre comento la frase de que la imaginación en la cocina es buena. Lógicamente cuando somos capaces de utilizarla bien. Así que hoy salí a comprar algo para cenar, una ensalada ligera y diferente. Y para mi sorpresa, encontré espinacas frescas.

Y tras unos instantes pensando con que combinarlas, aparecieron las fresas ante mi, que aunque no es temporada, empiezan estar riquísimas. Sí, una rica ensalada a base de fresas y espinacas. Solo nos queda la salsa, pero eso es sencillo. La vamos a bautizar, mi idea es ensalada de primavera, pero si queréis dar vuestra opinión, bienvenida será.
Como siempre vamos a comprar lo que necesitamos y organizamos el tiempo.
Grado Dificultad: Fácil
Tiempo de Preparación: 10 minutos
Ingredientes para 2 personas:
- 200g de espinacas frescas
- 200g de fresas
- aceite
- sal
- vinagre
- mostaza en grano

Como veis, ya tenemos lo básico. Unas tiernas y sanas espinacas, con unas fresas limpias.
Ahora solo debemos cortar las fresas en trozos y mezclarlas con las espinacas. Verdura y fruta unidas en un solo plato, riquísimo.

La salsa es sencilla, emulsionamos, un parte de vinagre (en mi caso de modena), por 2 de aceite de oliva, un poco de sal y una cucharadita de mostaza en grano. Como veis en la imagen superior, los colores son especiales, contrastan a la perfección.
Ya tenemos nuestra receta elaborada, una ensalada rápida y buenísima. Solo me queda desearos buen provecho. Y aquí tenéis una muestra de que la imaginación juega un papel en la cocina, bastante importante.
A disfrutar de la receta, que con estos primeros calores viene bien algo ligero.




