
Muchos dicen que cocinar la remolacha es arte que es difícil y no queda tan rica como las que cocinaban las abuelas. Créeme no hay ningún arte es simple y sencillo aquí van unos consejos.
Sacarle el tallo y lavarlas muy bien una por una, sin pelarlas.
Ponlas a hervir durante 40 minutos en abundante agua a veces suelen tardar más depende de su tamaño, si es el caso verifique que estén tiernas pinchándolas con un tenedor o un cuchillo.
Por último retira del fuego y quita el agua que seguramente estará roja y ponlas bajo el grifo para refrescarlas una vez frescas proceda a quitarles la cascara y cortarlas de la forma que usted quiera.
Aunque no lo creas esto es todo tendrás unas remolachas perfectas para consumir cuando gustes.
